jueves, 3 de abril de 2008

Lo que nos vale un instante.

Un chasquido, un chispazo, un disparo. un orgasmo, un relámpago, un parto, un colapso, un sismo, un grito, un portazo, un crujido, un abrazo, un tremor, un rubor, un hedor, un susto, un gusto. Un instante Un amante!

Tan larga puede ser tu experiencia en la suma de las sucesiones que trazan el rumbo como estelas de vida, que a la distancia se disipan. Llevarles cuenta solo es posible en la conciencia de las consecuencias y la volátil memoria de los tiempos.

Cotas de la historia, en un bostezo!
MAN.

o en palabras de J.L. Borges.


El Instante

Dónde estarán los siglos,
dónde el sueño de espadas
que los tártaros soñaron,
dónde los fuertes muros que allanaron,
dónde el Árbol de Adán y el otro Leño?
El presente está solo. La memoria
erige el tiempo. Sucesión y engaño
es la rutina del reloj. El año
no es menos vano que la vana historia.
Entre el alba y la noche hay un abismo
de agonías, de luces, de cuidados;
el rostro que se mira en los gastados
espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno;
otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.

Jorge Luis Borges